UNIVERSIDAD
ESTATAL DE MILAGRO
FACULTAD DE
CIENCIAS DE LA EDUCACIÒN
EDUCACIÒN BASICA
ON-LINE
MATERIA:
EXPRESIÒN ORAL Y ESCRITA
DOCENTE
LCDA. DIANA BURGOS MENDIENTE
INTEGRANTES:
ALEXANDER CHAUNAY PALADINES
EDDY CALLE MORALES
DORIS AVILA VERA
BERTHA BRITO MIRANDA
SEMESTRE
PRIMER SEMESTRE AULA C2
TEMA:
REFLEXIÒN DE INTERTEXUALIDAD
“LLEGANDO A LA CIMA DE LA LUNA”
Era
un día de tormenta, de esos que dan miedo por sus centellas y relámpagos que
emanan la misma, se me hacía eterno el día, donde solo deseaba que calmara la
tormenta para así poder tener la dicha de mirar la luz brillante que la luna
nos proporciona cada noche.
Las
horas pasaban y no dejaba de llover cada minuto, cada segundo y cada instante
parecían eternos, porque solo quería que transcurrieran a la mayor velocidad
posible.
¡Luna!
Luna donde estas déjame ver tu esplendor era mi expresión en aquel día de la
tormenta, de tanto aclamar a la luna me quedé dormida y empecé a soñar.
Estaba
en la cima de la luna y brillaba como ella, ese esplendor se debía a que había
realizado todos mis anhelos, que había cumplido mi mayor sueño de ser una
exitosa maestra para impartir mis conocimientos a niños que deseaban alcanzar
sus sueños como yo.
Al
día siguiente desperté y lo primero que hice fue levantar mi mirada hacia el
horizonte pidiendo que anocheciera otra vez.
Pero
era imposible y tenía que continuar mi vida normal, entonces empecé a
arreglarme para salir rumbo al trabajo, con la satisfacción que en la noche
volvería a ver el esplendor de la bella luna y volver a soñar.
Mientras
realizaba mis labores en mi trabajo, un compañero me pregunto cuál era mi afán
de que llegara la noche, sin titubear le respondí, “cada vez que aparece la
luna y nos regala su bello esplendor es como si yo estuviera allí brillando por
mis logros obtenidos, sabes yo algún día brillare como mi bella luna y a todas
esas personas que se burlaron de mí en algún momento, porque a mi edad ya nadie
debería estudiar, es una vil mentira, todos absolutamente todas las personas
debemos cumplir nuestros sueños a pesar de que tengamos muchos obstáculos en la
vida y hayan pasado los años nunca es tarde para volver a empezar.
Por
eso retome mis estudios a pesar tener 39 años, merezco brillar como la luna,
así como cada uno merecemos el respeto de los demás.
En
ese día mi compañero con lágrimas en sus ojos me abrazo y me felicito por mi
gran sueño y dijo: “adelante compañera, llegaras a la cima de la luna y
brillaras como ella.”
Retornando a mi hogar entre lo claro y oscuro
del día, mire hacia el cielo y veía asomarse a la luna.
Desesperada
por llegar a mi hogar, lo primero que hice fue correr hasta mi dormitorio para
asomarme a la ventana y así poder contarle a luna mis sueños.
Cada
noche sola en mi dormitorio y asomada en la ventana, cierro mis ojos y me veo
en aquella cima, sin opacar su esplendor, brillo igual que la luna, viendo a
mis padres muy orgullosos de mí y a todas las personas que hablaban mal y me
daban la espalda, aplaudían por aquel mérito obtenido.
“NUNCA ES TARDE PARA CUMPLIR NUESTROS SUEÑOS”



